Al fin y al cabo era sentir y nada más, tan simple que hubo que empezar a complicar.
La culpa, el compromiso, la fidelidad y el amor como un contrato de exclusividad.
Comencemos un día sin vanidades, mis excusas cobardes ya no sirven más
no sabemos expresar ni aprendimos a interpretarnos. No hay una verdad ni hay un modo de amar.
A veces creo que insistimos sin pensar que los sentimientos no se pueden explicar.
La culpa, el compromiso, la fidelidad y el amor como un contrato de exclusividad.
Comencemos un día sin vanidades, mis excusas cobardes ya no sirven más
no sabemos expresar ni aprendimos a interpretarnos. No hay una verdad ni hay un modo de amar.
A veces creo que insistimos sin pensar que los sentimientos no se pueden explicar.
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